Inicio, Micros27-08-09 7:46 pm

Otro reto. En este caso, un máximo de 500 palabras y el siguiente escenario: Un adolescente va a ver una película al cine. En la película aparece una escena de sexo entre dos hombres. El chico tiene una erección.

 

He aquí mi contribución. 499 palabras sin contar el título. Espero que os guste.

 

Las cinco fases

 

Juanma se acomodó en su butaca y se preparó para ver la última película de Almodóvar. “Bardem y Banderas”, proclamaba la publicidad, “un amor prohibido entre dos guardias civiles en tiempos de la posguerra. Penélope Cruz, una esposa despechada. Cuando el corazón tiene razones que la razón no entiende.”
Las luces se apagaron y la película empezó. Y de que manera. No llevaban ni diez minutos de película cuando Bardem y Banderas empezaron a darle al asunto.
“Hay que ver, que buen culo sigue teniendo el Banderas a pesar de los años”, pensó Juanma, sintiendo como se le abultaban los pantalones en la zona de la entrepierna.
En ese momento Juanma escuchó una voz provenir del asiento de al lado, que pensaba vacío:
—¿Se te está poniendo morcillona, verdad, hijo?

1ª Fase: Negación

—¿Pero mamá? ¿Qué haces aquí?
—He venido a ver la película con unas amigas. Estamos unas filas más atrás. Ya sabes lo que me gusta Banderas.
—Esto… esto no es lo que parece.
—Pero hijo, ¿a quien intentas engañar, si vas más empalmado que el palo de una escoba?
—No, no, que va. Es que estaba pensando en cuando se le han visto las tetas a la Penélope Cruz y…
—Hijo, si a mi me da igual.

2ª Fase: Ira

—¡Que no, coño! ¡Que ya te he dicho que si estoy aquí es por la Penélope! ¡Que yo soy muy macho! ¡Que a mi lo que ponen son las chirlas!
—Ese lenguaje, jovencito. A tú madre no le hables así, ni uses esas palabras tan sucias.
—Sí, mamá.
—Di la verdad, hijo, que tampoco pasa nada.

3ª Fase: Negociación

—Bueno, puede que sí que me estuviera excitando viendo esa escena, pero eso no quiere decir nada. ¿No has oído hablar de la bisexualidad? Porque está perfectamente documentada. Yo creo que a mi lo que me pasa es que soy bisexual.
—No, hijo, si escuchar hablar de la bisexualidad si que he escuchado, pero tú no eres bisexual, cariño. Tú eres maricón perdido. Que tampoco pasa nada, no te creas.

4ª Fase: Depresión

—Pues vas a tener razón. Menuda putada. Ahora a aguantar a un montón de homofobos, graciosillos y a dejar que me den por culo todo el día. Menudo asco. Con lo cómodo que me hubiera resultado ser hetero.
—Es lo que hay hijo. No te queda otra que aguantar, y traerme un chico guapo y bueno a casa un día de estos.

5ª Fase Aceptación

—Supongo que tengo que aceptar que tienes razón, y que a mi lo que me pone realmente cachondo no son un par de tetas sino la visión de una buena verg…
—¡Ay, hijo! Perdona que te interrumpa. Me voy corriendo con mis amigas, que ahora viene una escena supercaliente entre el Bardem y el Banderas.
—Pero, pero… ¿has visto ya la película?
—Cinco veces con esta, cariño. Y es que otra cosa no, pero hay que ver que buen culo sigue teniendo el Banderas a pesar de los años.

 

Inicio, Micros11-08-09 10:24 am

Un micro escrito a partir de un reto propuesta por una amiga en el foro de el multiverso. Las condiciones: 250 palabras máximo y el escenario, una cócina un sábado por la mañana.

 

Aquí os dejo el resultado:

 

Bed and breakfast

Amanecía cuando Luisa bajó a la cocina del hostal. Los clientes se levantarían pronto y había que empezar a preparar los desayunos. Los sábados por la mañana siempre había mucho movimiento.
Entró en la cocina y vio a Cecilia con el rodillo de amasar pan en la mano y a un tipo corpulento vestido de negro en el suelo de losas blancas.
-Madre de Dios, ¿pero que has hecho? ¿Está muerto? ¿Quién es ese hombre? - preguntó Luisa, sin estar segura de querer saber la respuesta a ninguna de las preguntas.
-No lo se. Me he levantado para recoger las botellas del lechero, he escuchado ruido en la cocina, y ahí estaba ese tío revolviéndolo todo. He agarrado lo primero que he visto y… ¡toma rodillo a la cabeza!
-¡La virgen! ¿Está muerto?
-Creo que sí.
Cecilia se acercó al cuerpo del hombre.
-Creo que lo reconozco. ¿No es el asesino y violador del que colgaron la foto en el telediario ayer noche?
Luisa lo miró atentamente.
-Pues se da un aire, sí. Habrá que llamar a la policía. Igual hay recompensa…
-¿Estás tonta? No tenemos licencia para abrir un hostal, y con todo este jaleo saldremos en todos los informativos. No, no podemos ir a la policía.
-¿Y que hacemos entonces?
-Tengo una idea.

Los clientes del hostal empezaban a bajar. Un apetitoso olor a bacon y pollo frito provenía de la cocina. Un cartel en la entrada del comedor anunciaba: "Esta noche, hamburguesas gratis para todos".