Otro reto. En este caso, un máximo de 500 palabras y el siguiente escenario: Un adolescente va a ver una película al cine. En la película aparece una escena de sexo entre dos hombres. El chico tiene una erección.
He aquí mi contribución. 499 palabras sin contar el título. Espero que os guste.
Las cinco fases
Juanma se acomodó en su butaca y se preparó para ver la última película de Almodóvar. “Bardem y Banderas”, proclamaba la publicidad, “un amor prohibido entre dos guardias civiles en tiempos de la posguerra. Penélope Cruz, una esposa despechada. Cuando el corazón tiene razones que la razón no entiende.”
Las luces se apagaron y la película empezó. Y de que manera. No llevaban ni diez minutos de película cuando Bardem y Banderas empezaron a darle al asunto.
“Hay que ver, que buen culo sigue teniendo el Banderas a pesar de los años”, pensó Juanma, sintiendo como se le abultaban los pantalones en la zona de la entrepierna.
En ese momento Juanma escuchó una voz provenir del asiento de al lado, que pensaba vacío:
—¿Se te está poniendo morcillona, verdad, hijo?
1ª Fase: Negación
—¿Pero mamá? ¿Qué haces aquí?
—He venido a ver la película con unas amigas. Estamos unas filas más atrás. Ya sabes lo que me gusta Banderas.
—Esto… esto no es lo que parece.
—Pero hijo, ¿a quien intentas engañar, si vas más empalmado que el palo de una escoba?
—No, no, que va. Es que estaba pensando en cuando se le han visto las tetas a la Penélope Cruz y…
—Hijo, si a mi me da igual.
2ª Fase: Ira
—¡Que no, coño! ¡Que ya te he dicho que si estoy aquí es por la Penélope! ¡Que yo soy muy macho! ¡Que a mi lo que ponen son las chirlas!
—Ese lenguaje, jovencito. A tú madre no le hables así, ni uses esas palabras tan sucias.
—Sí, mamá.
—Di la verdad, hijo, que tampoco pasa nada.
3ª Fase: Negociación
—Bueno, puede que sí que me estuviera excitando viendo esa escena, pero eso no quiere decir nada. ¿No has oído hablar de la bisexualidad? Porque está perfectamente documentada. Yo creo que a mi lo que me pasa es que soy bisexual.
—No, hijo, si escuchar hablar de la bisexualidad si que he escuchado, pero tú no eres bisexual, cariño. Tú eres maricón perdido. Que tampoco pasa nada, no te creas.
4ª Fase: Depresión
—Pues vas a tener razón. Menuda putada. Ahora a aguantar a un montón de homofobos, graciosillos y a dejar que me den por culo todo el día. Menudo asco. Con lo cómodo que me hubiera resultado ser hetero.
—Es lo que hay hijo. No te queda otra que aguantar, y traerme un chico guapo y bueno a casa un día de estos.
5ª Fase Aceptación
—Supongo que tengo que aceptar que tienes razón, y que a mi lo que me pone realmente cachondo no son un par de tetas sino la visión de una buena verg…
—¡Ay, hijo! Perdona que te interrumpa. Me voy corriendo con mis amigas, que ahora viene una escena supercaliente entre el Bardem y el Banderas.
—Pero, pero… ¿has visto ya la película?
—Cinco veces con esta, cariño. Y es que otra cosa no, pero hay que ver que buen culo sigue teniendo el Banderas a pesar de los años.
